
Temperamento y musicalidad
Sevilla. 28/09/2025. Espacio Turina. Domenico Scarlatti: Cantatas de cámara y sonatas para clave. Vivica Genaux, mezzo. Carles Blanch, archiláud. Remi Alqhai, viola da gamba. Egon Mihajlovic, clave.
Es complicado no conectar con el canto siempre expresivo y carismático de la veterana Vivica Genaux, soprano de Alaska nacida en 1969, celebrada intérprete de música barroca sobretodo. Así fue como la cantante americana robó la atención y sedujo con sus armas al público de la Sala Turina en este recital programado dentro de la 1ª edición del Festival de Ópera de Sevilla.
Un programa tutto Scarlatti, el hijo, Domenico, quien residió por un período temporal en la capital andaluza mientras fue profesor de clave de la infanta Barbara de Braganza en la corte española. Una corte de la que no se separó más escribiendo un generoso corpus entre los que destacan sus sonatas para clave, cantatas y música vocal que interpretó el icónico Farinelli en unas escenas palaciegas en Madrid que forman ya parte de la leyenda musical española.
Genaux mostró su dominio del canto ornamentado y el estilo barroco gracias a una técnica impecable, donde su entrega dramática y canora siempre estuvo al servicio de una música que exige una solista virtuosa y generosa de vehemencia y carácter. Es cierto que su característico timbre, colocación de la voz y dureza de la emisión la hacen una voz compleja de escucha en cuanto ni por color ni por timbre posee el encanto y tersura de otras profesionales de su cuerda.
Vivica Genaux, siempre honesta musicalmente y entregada al público, conectó desde el inicio con la cantata No, non fungir o Nice, a pesar de una tablet con la partitura de la que no se separó en todo el concierto. Si bien esta pieza inicial paso algo desapercibida, el recital fue a más, con el cierre de una primera parte con la Cantata Fille già piú non parlo, donde destacó el canto legato y el temperamento de una artista consumada a su arte.
Hay que destacar el gran trabajo del conjunto musical de los tres instrumentistas que acompañaron a Genaux. Al clave el esloveno Egon Mihajlovic, quien bordó con adornos y gracilidad varias sonatas K.213, K.238, K. 239 y K.555 en fa menor, donde demostró agilidad técnica, corrección estilística y dinamismo en los dejes españolizantes que tan bien supo captar el compositor napolitano. También lució calidad interpretativa el archilaúd de Carles Blanch, de cálido color y la viola da gamba de Rami Alqhai de hermoso sonido aterciopelado y amoroso.
La segunda parte mostró una selección más ambiciosa y exigente para la solista vocal con la cantata Di Fille vendicarmi vorrei, donde el cromatismo del aria inicial contrastó con il furore del aria final en esta bella pieza tripartita aria-recitativo-aria.
La cantante alasqueña acabó de complacer a un público rendido a su carisma con la Cantata Qual pensier donde la exigencia de la tesitura dejó claro la madurez artística de la estimable mezzo. Genaux hizo gala de su reconocido temperamento escénico y generosidad expresiva para gozo de una audiencia andaluza que aplaudió muy generosamente al final del recital.