© Santiago Torralba
Andoni Sierra: "Es un hito que recuperemos en Cuenca un oratorio de Marianne von Martínez"
La Semana de Música Religiosa de Cuenca aborda su 63 edición, la cuarta ya con Andoni Sierra (San Sebastián, 1971) al frente de su dirección artística. Conversamos con él para conocer con más detalle el hilo conductor de la programación de este año y una de las propuestas más destacadas de esta edición, la recuperación de un oratorio de la compositora Marianne von Martínez.
La 63 edición de la Semana de Música Religiosa de Cuenca gira en torno al lema PAX. ¿Cuál es exactamente el hilo conductor que hay detrás de esta propuesta? ¿Cuál es la narratividad que articula la programación del festival en la edición de este año?
El concepto de paz ha sido muy utilizado, directa o indirectamente, en el repertorio sacro. Ya se trate directamente de música escrita en un tiempo de guerra o ya sean músicas que responden a la celebración del final de un conflicto, y por supuesto también en referencia a la idea de la paz interior. A nivel colectivo o a nivel personal la paz es un asunto muy presente en la música sacra, desde hace tiempo.
En esta edición de la Semana de Música Religiosa de Cuenca esto se deja entrever de manera más explícita en los títulos de varios de los conciertos que hemos programado. Por ejemplo el concierto inaugural del Huelgas Ensemble se llama 'Peace and War', directamente, y está estructurado en torno a una misa anónima borgoñona basada en L'homme armé. Igualmente, el concierto del día siguiente, está titulado Verleich uns Frieden (Concédenos la paz) y presenta una improvisación sobre un coral del mismo nombre.
¿Destacaría algún hito de la programación de este año, algo quizá más extraordinario o alguna cita que les haga especial ilusión haber podido concretar para esta edición?
Ciertamente es complicado para mí poder elegir, todo lo que está ahí tiene su razón y su sentido. Pero por ejemplo el programa del Huelgas Ensemble es un programa expresamente concebido para nuestro festival en Cuenca, aunque sea a partir de obras que tienen en su repertorio. Igualmente destacaría la Pasión según San Marcos de Keiser, con Il Fervore; se trata de una música realmente extraordinaria y seguramente menos conocida.
El programa de El Gran Teatro del Mundo es precioso, con una selección de obras del barroco francés. También La Bellemont presenta un programa muy hermoso con transcripciones a partir de corales de Bach. La cita con I Gemelli y las Vísperas de Monteverdi será también un concierto fantástico, a tenor de la grabación de esta misma obra que presentaron hace poco tiempo. La Misa en si menor de Bach, en el concierto de clausura, es también un hito; aunque suene más a menudo, no deja de ser una obra extraordinaria y aquí la tendremos en manos de unos grupos de primer nivel como son el Coro accentus, el Monteverdi Choir e Insula Orchestra. Y tambien es muy especial, por lo que implica como recuperación musicológica, el oratorio Santa Elena en el Calvario de Marianne von Martínez.
Sí, quería preguntarle precisamente por este concierto, que usted mismo lidera, al frente del coro y orquesta de la propia SMR. ¿Cómo y cuándo surge la idea de recuperar esta obra?
Pues debo de ser que ha sido fruto de una serie de casualidades y todo se precipitó en un periodo de tiempo relativamente corto. Yo sabía de la existencia de Marianne von Martínez pero de su obra apenas conocía la sinfonía que tiene y algunas piezas para teclado. El pasado mes de noviembre supimos de la existencia de esta obra a través de una conferencia ofrecida hace un tiempo en el Instituto Cervantes de Viena, por parte de Ernesto Monsalve. En esa conferencia se citaba la existencia de dos oratorios de Marianne von Martínez. El primero de ellos, Isacco, había sido ya recuperado por la Esmuc y estaba editado por Furore. Pero de Santa Elena no había referencias más allá de saber que el manuscrito estaba en la biblioteca de la Musikverein de Viena.
A través de varios contactos tuvimos acceso al manuscrito, cumplimos con todo el procedimiento reglamentario para solicitarlo y lo recibimos a finales de enero. El reto por delante suponía transcribir unas trescientas sesenta páginas en un tiempo récord y con la programación de la Semana ya cerrada, de hecho, con otra propuesta para ese mismo concierto. Pero dada la relevancia de esta recuperación de Marianne von Martínez entendí que tenía todo el sentido ir adelante con esta otra propuesta.
Hemos hecho una edición crítica de la partitura, con sucesivas revisiones, y finalmente tenemos ya todo el material preparado para abordar este oratorio, que creo firmemente que merece mucho la pena. La música de Marianne von Martínez es muy interesante. Creo realmente que es un hito que desde la Semana de Música Religiosa de Cuenca podamos recuperar un oratorio de Marianne von Martínez. Es música francamente buena que ha estado dormida durante mucho tiempo.
Le quería preguntar precisamente por la naturaleza musical de esta obra. ¿Qué nos puede decir al respecto?
Es como escuchar Hasse, Porpora, Leonardo Leo... Es música del Rococó que avanza hacia el primer Clasicismo, en la línea del primer Haynd, con armonías muy claras, elementales, pero muy bien enlazadas. Una de las cosas que más me sorprende de Marianne von Martínez es su capacidad para ser original de una forma consistente y lógica, no busca nunca la extravagancia, la invención por la invención; si se arriesga con algo, es consistente con ello, siempre sale airosa cuando pretende ser original. La suya es una escritura sencilla, nada pretenciosa, pero que enlaza ya digo con ese mundo del Rococó tardío. Ella misma, de hecho, fue alumna de Hasse, de Porpora y de Haydn.
Vocalmente entiendo que la parte con mayor responsabilidad y enjundia es precisamente la de Santa Elena, que recae aquí en la voz de Jone Martínez.
La parte de Santa Elena es sin duda la más extensa y con más enjundia de la partitura. Jone Martínez tiene que afrontar aquí tres arias, un duetto y la participación en casi todos los recitativos. Jone Martínez, aparte de tener un color vocal que es un diamante, es una cantante de una seriedad y de un compromiso extraordinarios.