
Alfons Pérez: "El FeMAP es uno de los festivales más importantes de música antigua de Europa"
Vinculado al Festival de Música Antiga dels Pirineus desde hace tiempo, en labores de producción, Alfons Pérez toma este verano las riendas del festival sucediendo en el cargo al saliente Josep Maria Dutrèn. Conversamos con él para conocer mejor los detalles de la programación el curso y la identidad de este festival.
En ocasión del 15 aniversario del FeMAP, ¿cuáles diría que son los rasgos que definen y singularizan el festival y su propuesta? Usted ha estado ligado a la organización del festival desde sus primeros años, en labores de producción. ¿Cómo ha llegado ahora a ocuparse de la dirección del mismo? ¿Cómo le llegó la propuesta?
El FeMAP es un festival consolidado y valorado como uno de los festivales más importantes de música antigua de Europa. Apuesta por combinar y poner en valor la excelencia artística, el patrimonio y el desarrollo territorial y cultural, llegando y dando acceso a la cultura a poblaciones muy pequeñas de todo el Pirineo.
He llegado a la dirección del festival de manera muy natural puesto que, como bien dice, he estado vinculado a él desde hace muchos años. El antiguo director me propuso este relevo y aquí estamos, aprendiendo e intentando aportar ideas a la vez que siguiendo con el trabajo realizado en los catorce años anteriores.
La identidad del FeMAP está ligada al entorno natural y patrimonial donde se desarrolla su actividad. ¿De qué manera se escogen y se coordinan los escenarios y las propuestas musicales que encajan en cada uno de ellos?
Al final es como un gran puzzle que debe acabar encajando. La mayoría de espacios y poblaciones participan con el festival desde hace años (pueblos pequeños con iglesias y ermitas, muchas singulares y algunas ubicadas fuera del núcleo urbano, por ejemplo, en medio de la naturaleza). Y por otro lado tenemos las formaciones, que en función del número de componentes y de la propuesta musical podrán encajar en uno u otro lugar. Todo esto con la dificultad añadida del calendario, ya que cada población tiene unos días asignados y cada grupo realiza dos o tres conciertos que deben ir programados en días consecutivos. A partir de las variaciones de estos elementos se acaba configurando el calendario y programa definitivos.
La actividad del festival no se concentra en uno o dos espacios escénicos sino que está muy diseminada, precisamente por esta ligazón con el entorno natural y patrimonial. Imagino que esto supone un reto logístico importante, ¿cómo se resuelve este componente tan singular del FeMAP? Imagino que será clave la interlocución con las administraciones locales.
Correcto. Las administraciones locales son clave para poder gestionar correctamente el festival, tanto en la preparación como en la ejecución. El equipo de producción tiene uno o dos interlocutores en cada ayuntamiento con los que coordinan la preparación de los espacios, horarios, necesidades técnicas, aforos, etc, para que el día del concierto todo vaya a la perfección.
Si bien el FeMAP se ha centrado siempre en la música antigua, esto ha ido acompañado a menudo de una mirada hacia lo que podríamos llamar ‘otras músicas’. ¿En qué medida esto ha ido ganando peso en la programación del festival?
Como reza el nombre del festival, Festival de Música Antiga dels Pirineus, nuestras propuestas son de música antigua. Pero creemos en una propuesta más amplia de este concepto. Apostamos por ampliar la visión europacentrista de la música antigua del mundo occidental para incorporar músicas de otras culturas y continentes, como del norte de áfrica, oriente o américa, que se gestaron en los mismos siglos. Es por este motivo que el público encontrará diversas propuestas de este ámbito en la programación. Podemos mencionar el Ensemble Contratemps nos ofrecerá la propuesta Orishas, basada en música espiritual afrocubana; Samira Kadiri & Ensemble Andalusí, con el programa De las Alpujarras a Arafat, basado en cantos sagrados de la música andalusí fruto de una rica fusión de las tradiciones sefarditas, árabes y europeas; o Ghalia Benali & Romina Lischka, que con su Call to prayer interconectaran los maqams árabes con los ragas hindúes y la música de Sainte-Colombe.
Una experiencia muy exitosa creo que son los llamados 'Conciertos con gusto', que proponen una degustación acompañando la experiencia musical. Imagino que es una propuesta que habrá ido ganando relevancia, en tiempos de apuesta por el producto local. ¿Diría que es una de las líneas de trabajo con más proyección del festival?
Todos los conciertos disponen de lo que nosotros llamamos una actividad paralela, que sirve para contextualizar el concierto (como es el caso de las visitas guiadas) o para conocer los productos gastronómicos de la zona y sociabilizar con los asistentes (como son los conciertos con gusto).
La acogida por parte del público es excelente, puesto que aparte de poder probar estos alimentos el público interacciona hablando y comentando el concierto. Acostumbra a ser un buen termómetro para conocer la opinión del público sobre el concierto y sobre el festival de manera relajada.
Llegando ya al tramo final de esta edición del FeMAP, la primera en la que usted ha estado al frente, ¿podría hacernos un balance, tanto artístico como en términos de cifras de actividad, presupuesto y ocupación?
Aunque en el momento de responder a esta entrevista el festival aún no ha finalizado, sí que puedo decir que el balance en general es altamente positivo. Artísticamente, las propuestas están respondiendo a las expectativas puestas en ellas en el momento de programarlas. El público sale de los conciertos muy satisfecho. Las cifras de ocupación son muy altas, tanto en los conciertos como en las actividades paralelas. De hecho, hemos colgado el cartel de completo en muchos conciertos. Esperamos acabar la presente edición del festival manteniendo esta tendencia. También puedo decir que los artistas se quedan sorprendidos con el festival, valorando mucho los emplazamientos, la respuesta del público y la organización. En resumen, estamos muy satisfechos.