© Fermín Rodríguez
Paolo Pinamonti: "El próximo año estrenaremos en Granada una ópera inédita de Falla"
Hombre de indudable bagaje intelectual, con una amplísima experiencia profesional en posiciones de gestión artística, Paolo Pinamonti (Venecia, 1958) llegó al Festival de Granada en agosto de 2024, tomando el testigo del saliente Antonio Moral. La vinculación de Pinamonti con Granada era ya para entonces bien estrecha, dado su cargo al frente del Archivo Manuel de Falla. Conversamos con él ahora para conocer más en detalle la edición de 2026, en la que el Festival de Granada conmemora su 75 aniversario, con una mirada especialmente atenta a la figura de Manuel de Falla, en el 150 aniversario del compositor.
Me gustaría comenzar hablando de la edición de este año, doblemente especial por el 75 aniversario del Festival de Granada y también por el 150 anivesario del nacimiento de Manuel de Falla, que se celebra de manera especial en este caso. ¿Hasta qué punto este aniversario de Falla ha condicionado la programación de esta edición de 2026?
Manuel de Falla es una presencia constante en los Festivales de Granada a lo largo de su historia. Pienso por ejemplo en acontecimientos históricos como lo que se hizo con la Fura dels Baus en la plaza de las Pasiegas, con La Atlántida. Falla ha acompañado siempre la historia de este festival. Ya el año pasado yo había querido conmemorar el centenario de El amor brujo y de Psyché, que conmemoramos con sendas ejecuciones de estas obras.
Y este año seguiremos con esta línea porque considero fundamental promover la presencia de Falla en nuestra programación, no solo por tratarse de un compositor español de primera magnitud sino porque fue también uno de los autores más notables de las vanguardias a nivel europeo. Digo esto para subrayar el hecho de que la presencia de Falla no viene condicionada meramente por la celebración de su aniversario sino que es uno de los ejes vertebradores de la programación del festival, de una manera natural. Dicho esto, es evidente que la 75 edición de un festival como el nuestro debía fijarse de manera especial en la figura de Falla y así lo hemos hecho.
En línea con esto creo que sería bueno detallar exactamente cuál es la propuesta de este año en torno a Manuel de Falla.
Por supuesto, en relación al 150 aniversario del nacimiento de Manuel de Falla hemos querido presentar La vida breve a través de la partitura original, que se pensaba perdida y que el compositor presentó a un concurso de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Con Lucas Macías como director de orquesta, el 10 de julio, presentaremos esta primera versión de La vida breve. Ha sido importante encontrar esta partitura; hace años se había publicado un facsímil de una versión de canto y piano de La vida breve donde se veía claramente que la estructura de la obra que conocíamos, con las grandes innovaciones de la presencia del guitarrista y el cantaor flamenco, o el gran interludio sinfónico, una gran página impresionista, ya estaban pensadas en esta primera versión. Las diferencias entre ambas versiones no son grandes pero están ligadas a la orquestación; es evidente que los años en París con Dukas, Ravel y Debussy afinaron la técnica de orquestador en el caso de Manuel de Falla.
Otro homenaje previsto a la figura de Falla es un concierto con el pianista Javier Perianes en el Patio de los Arrayanes, con un programa que ya Javier ha tocado en varias instituciones y donde pone en diálogo al joven Falla, la música de Chopin y la música de Albéniz. También haremos un homenaje al centenario del estreno del Concierto para clavecín, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo. Este homenaje lo haremos con Mahan Esfahani, el Plural Ensemble y Fabián Panisello, quienes presentarán también algunas obras directamente inspiradas por este concierto de falla, como las partituras de José María Sánchez-Verdú, Jesús Villa-Rojo y un nuevo encargo a Alberto Carretero. Finalmente, y siguiendo con la obra de Falla, yen ocasión del debut en Granada del maestro Riccardo Muti, con su Orquesta Cherubini, haremos la segunda suite de El sombrero de tres picos.
El Festival de Granada tiene una personalidad muy singular por lo que hace a la vinculación entre su programación y el patrimonio arquitectónico donde tienen lugar muchos de sus conciertos y actividad.
Sí, para mí es muy importante que el festival no se conforme con ser tan solo escaparate de de la excelencia musical de conciertos que se podrían disfrutar igualmente en otros escenarios. El Festival de Granada tiene que tener una especificidad evidente en su programación de conciertos y esto pasa por valorizar el patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad. Este año es también el quinto centenario de la visita de Carlos V a Granada. Tras sus bodas en Sevilla del 11 de marzo de 1526, Carlos V llegó a Granada en junio de ese mismo año y queremos recordar esta visita de Carlos V con varias iniciativas.
Haremos cuatro conciertos de música antigua, el primero de ellos el 21 de junio, con la reconstrucción de la Música para la coronación imperial de Carlos V, de Nicolas Gombert, que se hizo en Bolonia en 1530. Será una reconstrucción escénica de la ceremonia de coronación, con actividades dentro y fuera del Palacio de Carlos V. El 24 de junio, en el Colegio Mayor Santa Cruz la Real, el Ensemble InAlto pondrá el foco en la dimensión privada de Carlos V con el Requiem de Thomas Crécquillon que Carlos V encargó para recordar el fallecimiento de su esposa Isabel de Portugal. Aunque el suyo fue un matrimonio político, como eran siempre en aquel tiempo, después surgió entre ellos un verdadero afecto y Carlos V se quedó realmente afectado por la muerte prematura de ella.
Después, el 25 de junio, gracias a la colaboración de Reynaldo Fernández Manzano hemos reconstruído la Zambra morisca que se ofreció a Carlos V en uno de los jardines del Generalife. En este caso ofreceremos el concierto en el Patio de los Arrayanes. El último concierto de este homenaje llegará el 1 de julio, en el Colegio Mayor Santa Cruz la Real, con Stile Antico, quienes nos ofrecerán un recorrido por las diferentes escuelas polifónicas del gran imperio de Carlos V, incluyendo la canción Mille Regretz, atribuída a Josquin des Prez y que como sabemos fue la así dicha canción del emperador.

El Festival de Granada siempre ha ofrecido una nutrida propuesta de conciertos sinfónicos. La agenda de este año viene encabezada por dos figuras tan relevantes como las de Zubin Mehta y Riccardo Muti, al que usted mismo ya ha citado hace un momento. ¿Qué otros conciertos le gustaría subrayar, dentro de la amplia programación del festival?
Sin duda la apertura de este año será todo un acontecimiento con la presencia Zubin Metha, el 12 de junio, junto con la Orchestra del Maggio Musicale Fiorentino, una formación que debuta por cierto en el festival. También es muy destacable la primera actuación en Granada del gran Riccardo Muti, con su Orquesta Cherubini. David Afkham termina este año su recorrido con la Orquesta Nacional de España y visitarán el festival con la célere Novena sinfonía de Mahler. También nos visitará la Orquestra de la Comunitat Valenciana, con Gustavo Gimeno, con un interesante homenaje a Falla, interpretando las transcripciones de Berio de las Siete canciones populares españolas. Y también tendremos a Iván Fischer con la Budapest Festival Orchestra, una formación con la que quería continuar colaborando, por la excelencia de sus proyectos artísticos. Con ellos precisamente tenemos un proyecto a medio plazo para llevar una ópera al Palacio de Carlos V. Mi sueño sería traer aquí su magnífico Don Giovanni, que pude ver en el Teatro Olimpico de Vicenza y que es un magnífico espectáculo.
Del resto de concierto destacaría por ejemplo la actuación del Cuarteto Quiroga con un homenaje a Arriaga, el Mozart español, con su integral de los cuartetos de cuerda, entrelazados con música de Kurtág, cuyo centenario se conmemora también este año. Y el recital de Yulianna Avdeeva, la única mujer que ha ganado el Premio Chopin de Varsovia, con un programa en el Patio de los Arrayanes, dedicado a Chopin y Szpilman.
Otro hilo conductor importante en la progarmación de este año, y que ya empezamos a desarrollar en la edición anterior, es la relación entre la música y el mundo del audiovisual, el mundo del cine. Estoy convencido de que el cinematógrafo es uno de los grandes herederos del melodrama y de la música sinfónica del siglo XIX. El año pasado empezamos este proyecto, que continúa este año, con la Joven Orquesta Nacional de España y dos directores, el maestro italiano Donato Renzetti y el especialista en música de cine Timothy Brock. Presentaremos con ellos un programa dedicado al mito de Fausto, con la Sinfonía Fausto de Franz Liszt, en la versión con coro masculino y tenor, y con la proyección del filme Rapsodia satanica de Nino Oxilia, de 1917, con la ejecución en director de la partitura compuesta para este filme por Pietro Mascagni. Se trata de una de las partituras más complejas e inspiradas de Mascagni.
Mencionaba ahora la cuestión de la ópera, en torno al posible proyecto con Iván Fischer. La ópera es siempre una gran tentación y una cuestión pendiente para todos los festivales de verano en España, pero evidentemente los costes y las limitaciones de infraestructura dificultan a menudo su viabilidad. En el caso del Festival de Granada es cierto que cada año venían recibiendo la visita del Teatro Real, con sus cuerpos estables, y este año presentarán Aida con el Teatro de la Maestranza y la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Pero mirando a medio y largo plazo, ¿cuál es su intención exactamente, en torno a esta cuestión de la ópera? ¿Veremos ópera escenificada en Granada, en los próximos años?
Yo quisiera que el festival pudiera llegar a programar ópera. Tenemos un espacio muy peculiar como el Teatro del Generalife, donde no es fácil pero donde tampoco sería imposible. Le puedo adelantar que en 2027 haremos el estreno mundial de la ópera Fuego fatuo de Manuel de Falla, en septiembre de 2027. Estamos estudiando una coproducción internacional importante. Esta obra fue muy querida por Falla y quedó inédita en su catálogo. Será un hito importante para nuestro festival poder abordar esta obra, era un reto que yo ambicionaba poder realizar y finalmente lo haremos el año próximo.
Este año, como bien dice, este año haremos Aida con el Teatro de la Maestranza, con direccion musical de Daniele Callegari. Y el año pasado tuvimos La traviata, de la mano del Teatro Real. De hecho el próximo año ya tenemos marcada en agenda una nueva colaboración con el Teatro Real y estamos en conversaciones también para ampliar esta colaboración con el Gran Teatre del Liceu, en años sucesivos. Estamos tejiendo una red de colaboraciones que considero muy importante.
Dentro de esta red de colaboraciones entiendo que es también muy relevante el vínculo con las diversas orquestas españolas que colaboran regularmente con el festival.
Claro, por supuesto. Yo quiero que las grandes instituciones artísticas estén siempre presentes en el Festival de Granada. Este año, más allá de las citadas ya, la Orquesta Nacional de España y la Orquesta de la Comunidad Valenciana, tendremos por supuesto a la Orquesta Ciudad de Granada que interpretará dos programas, uno el estreno mundial de la primera versión de La vida breve, como ya comenté, y otro programa con un homenaje a Ravi Shankar, el gran músico indio, en el marco del Año Dúal India-España. Será un espectáculo con dirección musical de David Murphy, un especialista en la obra de Ravi Shankar, y con dirección de escena de Ignacio García. Se intercalarán piezas concebidas por Shankar para una orquesta sinfónica occidental y piezas de música tradicional, con instrumentistas de la India. Asimismo, como ya he menciondo antes, vendrá un año más la Joven Orquesta Nacional de España, la JONDE.
Otra gran institución con la que nuestro festival mantiene una larga relación es la Compañía Nacional de Danza, que vendrá este año con su magnífico tríptico con coreografias de Balanchine, Godani y Forsythe. Y contaremos también con el Ballet Flamenco de Andalucía, con un espectáculo a beneficio de la Fundación Reina Sofía.

Le quería preguntar también por la zarzuela, un género que usted conoce especialmente bien, entre otras cosas por su período en Madrid al frente del Teatro de la Zarzuela. ¿Cabe un lugar para la zarzuela en el Festival de Granada? Y de ser así, ¿cuál sería?
Sin duda, me gustaría también dedicar algo de espacio a la zarzuela en nuestro festival. Había pensado, dado que en Granada nació un compositor tan importante como Francisco Alonso, que podríamos hacerle un homenaje programando uno de sus títulos aquí. El problema es que la zarzuela, aún más que la ópera si cabe, necesita de una versión escénica. Una versión en concierto de zarzuela no siempre resulta bien. Cuando yo estuve en Madrid, en el Teatro de la Zarzuela, hicimos algunos proyectos semi-escénicos, buscando precisamente darle una vuelta a esta cuestión. Hicimos por ejemplo un proyecto con Miguel Ángel Gómez Martínez, con La marchenera; y también hicimos El dominó azul de Arrieta. Fue una vía interesante, que me gustaría retomar, pero ya digo que no es fácil en el caso de la zarzuela.
Otra dimensión que creo que está cuidando mucho desde que llegó al Festival de Granada es la necesidad de generar una propuesta para el público más joven
Asi es, ya el año pasado empecé con esta idea de una ópera participativa con los colegios de la provincia de Granada, trayendo aquí una experiencia que ya pude desarrollar en Italia. El año pasado hicimos una versión simplificada de La Cenerentola de Rossini, con niños de entre seis y once años. Entre febrero y mayo, los niños aprenden en sus colegios a cantar determinadas partes de la ópera y trabajan también con elementos de escenografía y cuestiones coreográficas. Finalmente, participan en la representación cantando desde el patio de butacas, sintiéndose parte del espectáculo.
Este año hemos dado un paso más, construyendo una coproducción internacional con el AsLiCo de Como, el Teatro de La Fenice de Venecia y el Gran Teatro de Aviñón, con una ópera contemporánea compuesta por el violonchelista Giovanni Sollima, titulada El pequeño oso y que hemos hecho con dirección de la joven directora española Julia Cruz. Es una obra ligada a la temática de la sostenibilidad ambiental y la desaparición de los glaciares. El trabajo comenzó ya en los meses de enero y febrero, formando a los profesores de los colegios de Granada, y hemos alcanzado la cifra de más de 4.000 niños inscritos. Se hacen muchos espectáculos para niños, pero no tantos contando directamente con los niños, de un modo activo y participativo.
Creo que es un proyecto importantísimo porque los niños son un factor multiplicador; cuando un niño vuelve a casa y comenta con sus padres que está cantando algo de Rossini, quizá en una familia donde no hay noción alguna de la ópera, estamos sembrando y diseminando algo muy valioso.
Finalmente, a modo de broche, me gustaría valorar su extensa y estrecha relación con España.
Sí, España es un país al que estoy muy agradecido. Empecé trabajando en el Festival Mozart de La Coruña y mi paso por el Teatro de la Zarzuela fue uno de los momentos más felices de mi vida profesional y personal, es un tiempo que recuerdo con muchísimo cariño. Tener ahora la posibilidad de estar en el Festival de Granada, colaborando también con el Archivo Manuel de Falla, supone para mí volver a mis orígenes. Yo empecé en el lejano 1986 cuando en el Teatro La Fenice de Venecia habíamos programado un festival de música dedicado a Manuel de Falla, donde estrenamos la primera versión de El amor brujo. Volver cuarenta años después al mismo festival que yo había frecuentado como público en 1987 es algo muy emocionante para mí.
Fotos: © Fermín Rodríguez