© Patricia Haas
La violinista Alina Pogostkina abandona los escenarios a la edad de 42 años
La violinista rusa Alina Pogostkina ha compartido el siguiente mensaje en sus redes sociales, comunicando su decisión de abandonar de manera definitva los escenarios a la temprana edad de 42 años:
Hace 20 años gané el Concurso Sibelius y comencé a trabajar con Harrison Parrott por todo el mundo.
Hace unos días fui a ver a mi agente en Múnich para despedirme.
Estar en los grandes escenarios del mundo pertenece a una vida que ya no es mía. Fue una aventura increíble. Viví muchísimas cosas: amor, pasión, soledad, miedo, mucha búsqueda de mí misma, de mi voz, de mi propósito. Tanta gente maravillosa en mi camino, conexiones, inspiración. Tantos viajes. Y la música... me gustaba verla como una ventana al cielo. Un camino directo a Dios. Tuve experiencias divinas en el escenario.
Pero ahora he dado un giro hacia algo diferente. Algo nuevo. 35 años en el escenario me parecen suficientes.
Siempre busqué la libertad y simplemente no la encontré en ese papel.
Ahora ha llegado el momento de dejarlo todo atrás, de aprender a vivir con un sistema nervioso equilibrado, de disfrutar de las cosas sencillas de la vida. Con la naturaleza, mis hijos, mi esposo, un lugar de trabajo donde intento transmitir lo que he vivido y aprendido en mi camino.
La persona que ven en el escenario ha cambiado. Se acabó el glamour y también salvar el mundo. Por ahora.
Simplemente camino con gratitud, aprendiendo una nueva humildad. Siendo yo misma.
Cuando estoy en mi jardín y solo escucho el canto de los pájaros y la risa de mis hijos, soy más feliz que nunca.
PD: Muchísimas gracias a HP, que siempre me ha apoyado y ha comprendido mi camino y las decisiones que he tomado.
A mi esposo por estar a mi lado en cada paso.
Y también a ustedes por apoyarme, escuchar mis palabras y conectar conmigo. Quizás algún día vuelva con una nueva voz.
Alina
Nacida en San Petersburgo, Alina Pogostkina se trasladó a Alemania en 1992, recibiendo sus primeras lecciones de violín de su padre. Fue alumna de Antje Weithaas en la Hochschule für Musik Hanns Eisler de Berlín. En el año 2015 se hizo con el primer premio en el cébre Concurso Sibelius.