ABAO inaugura su 75 temporada con La traviata, con escena de Mario Pontiggia
ABAO Bilbao Opera inaugura su histórica 75ª Temporada con La traviata de Giuseppe Verdi, una de las obras más populares, emocionantes y universales del repertorio operístico. La ópera se representará los días 17, 20, 23 y 26 de octubre con el patrocinio de la Fundación BBVA.
La elección de La traviata posee un profundo valor simbólico para ABAO. Fue una de las óperas que acompañaron los inicios de la actividad lírica organizada por la Asociación y llegó a Bilbao por primera vez el 30 de diciembre de 1953. Más de siete décadas después, regresa para abrir una temporada extraordinaria que da comienzo a tres años de celebraciones en torno a un doble aniversario: la 75ª Temporada de ópera en Bilbao y los 75 años de historia de la Asociación.
La nueva temporada celebra el compromiso de generaciones de socios, instituciones, artistas, colaboradores y espectadores que han hecho posible una trayectoria que suma 1.153 representaciones, 134 títulos diferentes, 44 compositores y más de medio centenar de producciones propias.
Estrenada en 1853 e inspirada en La dama de las camelias de Alexandre Dumas hijo, La traviata fue una obra revolucionaria para su tiempo. En lugar de héroes históricos o personajes legendarios, Verdi presentó a una mujer real, vulnerable y marginada por la sociedad.
Más allá de su historia romántica, La traviata constituye una crítica feroz contra la hipocresía social, las apariencias y los prejuicios. Una reflexión sobre la libertad individual y el precio que muchas veces exige la autenticidad.
La soprano Jessica Pratt encarna a Violetta Valéry. Junto a ella regresa el tenor mexicano Javier Camarena. El barítono Gabriele Viviani completa el terceto protagonista como Giorgio Germont
Al frente de la parte musical estará el maestro Francesco Ivan Ciampa, que dirigirá a la Euskadiko Orkestra. El Coro de Ópera de Bilbao, dirigido por Esteban Urzelai, completa el cartel.
La propuesta escénica de Mario Pontiggia, creada para el Teatro Massimo de Palermo, sitúa la acción en la atmósfera refinada y elegante de la Belle Époque. Su puesta en escena combina una estética clásica con una cuidada espectacularidad visual inspirada en los lenguajes Art Nouveau y Art Déco.
La suntuosa escenografía de Francesco Zito y Antonella Conte, el lujoso vestuario de Zito y el refinamiento de la iluminación de los salones y encuentros sociales de Bruno Ciulli, recrean un universo de glamour y sofisticación en contraste con la fragilidad emocional de la protagonista.
Nota de prensa: ABAO
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