Justicia para Hugo Wolf 

Las canciones completas de Hugo Wolf. Vida, cartas, Lieder. Richard Stokes. Acantilado. Barcelona, 2026.

Si hay un autor fundamental de la canción clásica en alemán que aún no tuviera en español una monografía de relieve ese era Hugo Wolf. Hasta ahora. La editorial Acantilado, en una elegante edición, salda con Las canciones completas de Hugo Wolf, vida, cartas, Lieder escrito por el autor inglés Richard Stokes en 2021 una deuda que los amantes de ese género echábamos mucho de menos. Y es que Wolf, el último de los grandes compositores de la canción, al mismo nivel de calidad que Schubert, Schumann o Brahms, no tenía publicadas de manera completa la traducción de su amplia producción liederística. 

Tanto el autor de este libro, como su prologuista, el cantante y también escritor Ian Bostridge, coinciden en destacar el carácter de “difícil” que muchos oyentes achacan a la música de Wolf. Pero ambos defienden con denuedo la falacia de esta opinión. Wolf es un compositor de una riqueza musical extraordinaria y exquisita, muy variada y perfectamente consecuente con la evolución musical que lleva al Lied del romanticismo a las dos décadas finales del siglo XIX. No es un verso libre, es el continuador de todos aquellos que le precedieron, un músico al que influyen tremendamente sus antecesores y que también parece anunciar los cambios fundamentales que surgirían en la composición germánica con el cambio de siglo. El trabajo de Stokes es ejemplar en este sentido y en muchos otros. Porque este es un libro que se lee como un todo con muchas partes. Voy a intentar explicarme.

Al emprender su lectura te queda claro que el autor se ha centrado en la relación fundamental en la que basó Wolf su trabajo. Sus Lieder no son canciones para voz acompañada de piano, son melodías para voz y piano, relación profundamente sellada por el compositor. La labor de desgranar la conexión de estas canciones entre texto y música es el corpus fundamental de la obra, pero, y esto es uno de los mayores aciertos del libro, contextualizando cada composición dentro de la vida y el pensamiento del autor austriaco. Pero es decisiva la introducción de una selección de la amplísima correspondencia que generó Wolf y que nos ayuda a desentrañar y encontrar el sentido de muchas de sus composiciones. Destacable también la organización perfecta de toda este compendio de trabajo, las traducciones, el estudio de los Lieder por autor, el gran número de notas, la cronología… Es un libro para degustar, para disfrutar. Todo ello da forma a este libro que pronto se verá mucho más usado que cuando lo recibí.

La reivindicación del autor por parte de muchos de los cantantes líricos que se han especializado en la canción de salón es notable. El mismo Bostridge recuerda en el prólogo del libro como el “virus” Wolf se ha ido introduciendo en sus recitales y recuerda como especial importancia la gira que hizo junto con la cantante Angelika Kirchschlager y el pianista Julius Drake por Estados Unidos y Europa con una selección los Spanisches Liederbuch (Cancionero español) y lo importante que fue para el conocimiento más amplio del compositor. En España recalaron en octubre de 2012 y tuve la suerte de asistir a ese concierto. Si me permiten un comentario personal, allí yo también aprendí a amar a Wolf.