
Villancicos en verano
Torroella de Montgrí. 07/08/2026. Auditori Espai Ter. Festival de Torroella de Montgrí. Obras de José de San Juan, José Martínez de Arce, Juan Francés de Iribarren, Joan Cererols, José de Torres, Gaspar Sanz y Mateo Romero. Inés Alonso, Carmen Callejas y Victoria Cassano, sopranos; Juan Manuel Morales y Belén Herrero, contraltos; Jorge Losana, tenor; Lluís Arratia, barítono; David Guitart, bajo; Ignacio Ramal, violín; Sara Balasch, violín II; Miguel Bonal, viola da gamba; Jeremy Nastasi, tiorba y guitarra; Santiago Garvasoni, órgano y clavicémbalo; Iñaki de la Linde, percusión. Jorge Losana, dirección.
Nueva y agradable velada de música barroca propuesta por Cantoría, grupo vocal especializado en el repertorio vocal del Renacimiento ibérico y primer Barroco, una de las agrupaciones musicales hispánicas con mayor progresión nacional e internacional y grupo residente durante la temporada 2026/27 del CNDM de España.
La propuesta del programa, basada en villancicos barrocos de autores ibéricos, fue presentada previamente por su director y creador, el tenor murciano Jorge Losana, en un catalán más que aceptable. La razón fue que se habían producido algunos cambios respecto al programa original previsto y Losana, con su empática labia y entusiasmo, presentó las piezas por bloques, explicando las diferentes melodías de sus autores y su contexto histórico.

Ya desde el inicio del programa, A la fiesta, zagales, del catalán José de San Juan, nacido en Olot con el nombre de Josep Juanetes, quien tuvo que españolizar su nombre para poder entrar a trabajar en la Capilla Real madrileña, los ritmos, colores y energía de una música de gran vitalidad sonaron con estilo y equilibrio vocal.
Un ejercicio de contrastes y algarabía musical que lució en piezas como la teatral Jácara del Fandanguillo, con el solista Lluís Arratia como empático dialogante con el resto de las voces, en una pieza muy vistosa de Juan Francés de Iribarren.
A pesar del estilo, el cuidado de las secciones y la calidad de los músicos instrumentistas, con una eléctrica Sara Balasch como violín II, hubo piezas como Las Gitanillas cortesanas, de José de Torres, donde faltó frescura y vivacidad, con una interpretación a la que le faltó la espontaneidad teatral inherente a la partitura.
En general, los contrastes buscados tuvieron mayor incisión emocional y expresiva en las piezas de mayor intimidad interpretativa, como el dulce canto de nana de Jilguerillo canoro, de José Martínez de Arce, o Serafín, que con dulce armonía, del compositor de Martorell Joan Cererols.
Hubo momentos de gran atractivo sonoro, como Qué será de aquella estrella, de Josep Juanetes, un avance en primicia de su próximo disco, que saldrá en octubre. En contraste, la nana y pieza más antigua del programa, Soberana mía, atribuida a Mateo Romero, destacó por una tersura vocal e instrumental de hermosos ribetes en las voces solistas femeninas.
La festiva pieza final, De repiques de campanas, también de Juanetes, fue un ejemplo paradigmático del programa, de sus intenciones y de su búsqueda de humor y teatralidad, aunque con un poso de academicismo en la búsqueda de la gracilidad de la pieza.
El público agradeció la velada con cariñosos aplausos, que tuvieron como premio el famoso Dindirindín, fragmento de la ensalada La Bomba, de Mateo Flecha el Viejo, uno de los hits de su primer disco, y el Sarao de la Chacona, de Juan de Arañés.
Fotos: © Roger Lleixà