cubierta viaje de invierno bostridge

EL VIAJE INTERMINABLE

“Viaje de invierno” de Schubert. Anatomía de una obsesión. Ian Bostridge. Ed. Acantilado. Barcelona, 2019.

Reseñar uno de los libros más esperados por por todos los que amamos el lied no es tarea fácil ni baladí. Desde que se editó el original en inglés, el libro que el cantante (y ahora también escritor) Ian Bostridge dedicaba a la colección de lieder que es la cumbre de la canción “culta” alemana (no sé si la opinión será unánime pero sí mayoritaria), Viaje de invierno de Franz Schubert, todos los aficionados españoles que no dominamos el idioma de Shakespeare esperábamos su traducción al castellano. Llega por fin a hacerse realidad este deseo de la mano de la Editorial Acantilado y la traducción de Luis Gago. Por tanto, estamos ante uno de los lanzamientos bibliográficos del año, sin ninguna duda. Y la espera, adelanto, ha merecido la pena porque Bostridge se acerca a una de sus obras fetiche (es sin duda el cantante inglés uno de los mayores especialistas de lied de su generación, quizá el más destacado en la cuerda de tenor) con una visión nueva, abierta y alejada de los academicismos. Ya desde el principio, en la introducción, deja bien claro que estudios musicológicos sobre Winterreise hay muchos y de gran valor y que su intención al acercarse a cada una de las veinticuatro canciones que conforman el ciclo basado en los poemas de Wilhelm Müller tiene como motivación el dar a conocer, tanto a las personas que las conocen ya como a los que no las han oído poco o nunca, su forma de ver e interpretar cada canción.

Son veinticuatro capítulos (uno por cada lied, lógicamente) que se completan con una cuidada bibliografía, unas bellas ilustraciones centradas en el corte romántico del volumen y un pequeño apéndice llamado Secuelas donde da algunas pinceladas sobre diversos temas (la reacción del público al final de Winterreise, como se mezcla los sentimientos del intérprete y lo interpretado, la falacia -o quizá no- de identificar los sentimientos que expresa la música con los del compositor a la hora de escribirlos…) que darían para varios trabajos literarios más. Centrándonos en cada uno de los capítulos, todos tienen más o menos la misma estructura: comienzan con la letra del lied y su traducción al español (en este caso hecha por Gago directamente del original alemán) para pasar luego a analizar distintos aspectos del poema pero mezclados con otras contextualizaciones que no tienen que ver específicamente con el lied. Son digresiones  que van desde comentarios sobre otras obras de Schubert, tanto de su interpretación como de su génesis, a ofrecernos una visión de la cultura alemana (en el amplio sentido del término) en pleno Romanticismo, convirtiendo el libro, visto en su conjunto, en una biografía de Schubert casi de manera encubierta. Un ejemplo que se podría poner para que el lector de esta reseña se haga una idea de lo que estoy hablando sería, dentro del capítulo dedicado al segundo lied de las serie –la veleta–, los comentarios que se vierten sobre una supuesta homosexualidad de Schubert en un artículo publicado en 1989 en una revista especializada de música clásica. Bostridge comenta dicho artículo y nos da su opinión (que comparto plenamente) sobre ese tema. Es un razonamiento lógico, asequible y documentado y que demuestra que el autor no ha escrito el libro a vuelapluma sino que es un ensayo meditado, bien elaborado, fruto de un conocimiento profundo de la obra y del autor.

Esta reseña podría ser mucho más larga. Schubert, Winterreise, Bostridge, dan para muchas más líneas y comentarios, un viaje interminable. Pararé aquí para solamente recomendar encarecidamente que lo lean todos aquellos que amen el lied (y eso es amar a Schubert) pero también aquellos que quieran conocer un rincón de la música clásica poco transitado pero que proporciona un placer infinito cuando se llega a conocer bien.

Foto: Acantilado.